lunes, 30 de septiembre de 2019

Pescado en la dieta y enfermedad coronaria



En un artículo publicado en la revista Circulation del 17 de Enero de 2006, un grupo de investigadores de varias universidades japonesas se proponen examinar la asociación entre una dieta con elevado consumo de pescado, que condiciona la presencia en la sangre y en los tejidos de ácidos grasos poli-insaturados omega 3, de cadena larga (ácidos Eicosapentanoico (EPA) y Docosahexaenoico (DHA)) y el riesgo de padecer enfermedad coronaria.

Una población de 41.578 cuidadoras a domicilio (19.985 hombres y 21.593 mujeres) entre 40 y 59 años, que se encontraban libres de enfermedad coronaria y de cáncer antes de iniciar el estudio, fue seguida desde 1990-1992 hasta 2001.

Durante el seguimiento se observaron 258 incidentes de enfermedad coronaria (198 casos seguros de infarto de miocardio, 23 probables infartos y 37 muertes súbitas de causa cardiaca).

El análisis estadístico demostró una fuerte asociación entre la dieta más rica en pescado (8 veces por semana o una ingesta media de 180 gramos/día), cuando esta asociación es comparada con la dieta más escasa en pescado (1 vez a la semana o una ingesta media de 23 gramos/día).

Riesgo de enfermedad coronaria


Estadísticamente, el riesgo de enfermedad coronaria fue un 40% más bajo en los participantes con el consumo más elevado de pescado (180 gramos/día) que en aquellos con el consumo más bajo (23 gramos /día).

Esto implica, según los investigadores japoneses, que un elevado consumo de pescado en la dieta puede reducir el riesgo de complicaciones de la enfermedad coronaria cuando se compara con un aporte moderado, cosa que hasta ahora no había comprobada en los estudios de los países occidentales.

La conclusión de los autores, después de este amplio estudio prospectivo, es que una dieta con consumo elevado de pescado (8 veces por semana o 180 gramos diarios) se asocia con una reducción del riesgo de enfermedad coronaria, más específicamente del infarto de miocardio y de la enfermedad coronaria de resultado no fatal, cuando se compara con una dieta de consumo modesto de pescado (una vez a la semana o 23 gramos por día).

Para los autores, sus resultados sugieren que un aporte elevado de pescado en la dieta puede tener un efecto beneficioso en la prevención de la enfermedad coronaria en las personas en la edad media de la vida.